La Cámara Baja se reúne este martes para debatir la interpelación y posible remoción del jefe de Gabinete por el escándalo de su patrimonio. El Senado también avanza con la embestida y acorrala al oficialismo.

La Cámara de Diputados confirmó oficialmente que este martes a las 14 horas se llevará a cabo una sesión especial en la que podría aprobarse la citación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El objetivo de la oposición es interpelar y, eventualmente, apartar de su cargo al funcionario a raíz de las crecientes irregularidades detectadas en su declaración patrimonial, un hecho que ya se encuentra bajo investigación judicial.

La convocatoria fue impulsada y formalizada por los bloques opositores luego de que, la semana pasada, el oficialismo lograra aplazar el debate. Aquella maniobra dilatoria, ejecutada por pedido directo del presidente Javier Milei, le otorgó a Adorni un breve margen de supervivencia en su puesto.

El temario y la clave del quórum en la Cámara Baja

El temario de la sesión, que lleva la firma del secretario parlamentario Adrián Francisco Pagán, incluye el tratamiento de seis proyectos de resolución. Estas iniciativas exigen que el jefe de los ministros brinde explicaciones detalladas sobre las severas inconsistencias entre su declaración de bienes y sus gastos reales, como así también sobre el presunto uso indebido de bienes del Estado y fondos públicos. La meta principal es que el funcionario aclare su situación patrimonial, algo que hasta el momento no ha logrado justificar.

Para lograr abrir la sesión, la oposición se enfrenta al desafío de reunir a 129 diputados y alcanzar el quórum reglamentario. En este ajustado escenario, la postura que adopten los bloques del PRO, de la Unión Cívica Radical (UCR) y de los distintos legisladores de espacios provinciales será el factor determinante para el avance de la embestida.

El complejo escenario en el Senado

Mientras tanto, en la Cámara Alta la situación es aún más desfavorable para el Gobierno, ya que la oposición cuenta con las voluntades necesarias para convocar a Adorni, interpelarlo y avanzar con la moción de censura.

La semana pasada, un amplio acuerdo opositor había fijado como fecha límite el 25 de junio para activar este dispositivo institucional. Ante la inminencia de la derrota y reconociendo que ni siquiera el apoyo de sus aliados tradicionales alcanzaría para frenar la destitución, el oficialismo debió negociar. Fue la propia titular del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, quien se puso al frente de las tratativas y solicitó una semana más de tiempo, logrando postergar temporalmente la sesión.

La oposición accedió a la prórroga bajo la expectativa de que el presidente Javier Milei le pidiera la renuncia a su ministro coordinador. Sin embargo, a una semana de ese ultimátum, el funcionario apenas fue apartado de su rol paralelo como vocero presidencial.

Actualmente, la disputa técnica en el Senado se centra en los números necesarios para concretar la ofensiva. El oficialismo busca ganar oxígeno argumentando que, para tratar la interpelación sobre tablas, se requerirá obligatoriamente el voto afirmativo de los dos tercios del cuerpo legislativo, una cifra que esperan bloquear reteniendo a sus escasos aliados.