El Servicio Meteorológico Nacional advirtió por temperaturas extremas que afectarán a gran parte del país. El pronóstico para este miércoles y el combo exacto de factores que debería darse para ver copos en la región.
El invierno avanza con muchísima fuerza en todo el país y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) decidió emitir una alerta amarilla por frío extremo que alcanza al Área Metropolitana de Buenos Aires. Como suele ocurrir cada vez que el termómetro se desploma de esta manera, entre los vecinos volvió a instalarse la inevitable pregunta sobre la posibilidad de que vuelva a caer nieve en la región.
El aviso oficial abarca a una enorme porción del territorio nacional e incluye al norte y oeste de la provincia de Buenos Aires, además de otras quince provincias. Este fenómeno térmico responde al ingreso de una potente masa de aire de origen polar que mantiene las marcas por el piso, con registros que en varias localidades ya perforaron la barrera de los cero grados.
Desde el organismo explicaron que el nivel amarillo advierte sobre temperaturas que pueden tener un efecto leve a moderado en la salud de la población general. Sin embargo, aclararon que la situación puede volverse muy peligrosa para los grupos de mayor riesgo, entre los que destacaron a los niños pequeños, los mayores de 65 años y aquellas personas que padecen enfermedades crónicas, sobre todo de tipo respiratorio o cardiovascular.
Para este miércoles en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense se espera una jornada sumamente rigurosa, con cielo nublado y una amplitud térmica que irá desde los 2 grados de mínima hasta una máxima que apenas rozará los 11. Frente a este escenario gélido, las autoridades sanitarias insistieron en la necesidad de reforzar el abrigo, evitar la exposición al aire libre y mantener una mínima ventilación en los hogares al encender las estufas.
Respecto a la gran ilusión blanca de los bonaerenses, los meteorólogos explicaron que no alcanza únicamente con que haga mucho frío para que nieve. Para que el fenómeno se concrete, la atmósfera debe alinear tres factores estrictos al mismo tiempo: el ingreso de aire muy frío y estable en todos sus niveles, la humedad suficiente para generar precipitaciones constantes y una temperatura al ras del suelo que se ubique en los cero grados o menos, evitando así que el copo se derrita antes de tocar la tierra.