El Presidente apuntó duramente contra la vicepresidenta, a quien acusó de replicar argumentos kirchneristas. La disputa coincide con las negociaciones por la venta de tierras a extranjeros y el fuerte mensaje de la titular del Senado en la previa del partido entre Argentina e Inglaterra.

La tensión interna en La Libertad Avanza sumó un nuevo capítulo. El presidente Javier Milei profundizó públicamente sus diferencias con la vicepresidenta Victoria Villarruel, lanzando duras críticas en medio del debate por el proyecto de ley que busca modificar los límites a la extranjerización de tierras en el país.

En declaraciones a Radio Mitre, el mandatario nacional no ocultó su malestar con la titular del Senado, quien se ha posicionado como una de las principales detractoras de esta iniciativa oficial.

“Todos saben que es opositora, es alguien intrascendente dentro del Gobierno. En las declaraciones que hace todo el tiempo pareciera replicar los argumentos kirchneristas”, disparó Milei.

Marcha atrás parcial con la Ley de Tierras

El cortocircuito interno se da en un contexto en el que el oficialismo debió ceder terreno en sus aspiraciones legislativas. Si bien el proyecto original del gobierno libertario proponía la eliminación total de las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros, el Ejecutivo se vio obligado a aceptar un límite del 25%.

Esta cifra representa una flexibilización respecto al 15% actual que rige por ley, pero marca un retroceso frente a la desregulación absoluta que buscaba la Casa Rosada en un principio.

El Mundial, Malvinas y un nuevo frente de conflicto

A la disputa por la agenda legislativa se le sumó en las últimas horas un contrapunto vinculado al fútbol y la soberanía. En la previa del trascendental cruce mundialista entre la Selección Argentina e Inglaterra, Villarruel utilizó sus redes sociales para emitir un fuerte mensaje, distanciándose de la postura diplomática del Gobierno nacional.

A través de su cuenta de X, la vicepresidenta llamó a los ingleses “piratas usurpadores”:

“Mañana jugamos contra los piratas usurpadores. No es un partido más. No voy a ser políticamente correcta ni pecho frío, contra los ingleses siempre es algo más. Es Malvinas, es el Diego, es la última de Leo y es pararle el carro a los invasores. ¡Aguante Argentina! Porque hasta el último suspiro vamos a reclamar lo nuestro!”.

La postura de Villarruel chocó de frente con la línea adoptada por el Ejecutivo, que decidió alinearse a las normativas impuestas por la FIFA. El máximo organismo del fútbol mundial advirtió que los hinchas argentinos no podrán ingresar al estadio con ningún tipo de indumentaria o bandera que haga referencia a las Islas Malvinas.

Esta directiva fue ratificada públicamente por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, quien alertó a los simpatizantes sobre las severas restricciones en los controles de acceso. La funcionaria remarcó que está estrictamente prohibido ingresar con “una bandera, camiseta, un trapo, lo que sea que tenga un mensaje de contenido político, o provocación racial”.