Un informe de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban) reveló que los atrasos en los pagos se duplicaron desde fines de 2023. Además, el crédito local es el más bajo del continente.
La pérdida del poder adquisitivo y las crecientes dificultades económicas llevaron a miles de familias argentinas a endeudarse para cubrir sus gastos diarios. Ante la imposibilidad de hacer frente a estas obligaciones, los índices de incumplimiento se dispararon.
Según el último Informe Trimestral Económico Bancario Regional elaborado por Felaban, la morosidad en Argentina alcanzó niveles récord durante la gestión del presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo.
El estudio ubicó al país en el primer lugar del ranking latinoamericano de morosidad. Actualmente, el 7,3% de la cartera crediticia nacional se encuentra en situación irregular.
Esta cifra duplica con creces la media de la región. De acuerdo con los datos recopilados por la federación, el promedio general en América Latina es de apenas un 2,78%.
El reporte también encendió las alarmas sobre la velocidad de este deterioro financiero. En los últimos dos años y medio, el nivel de morosidad registró un incremento del 100%, saltando del 3,7% en diciembre de 2023 al 7,3% actual.
Paradójicamente, este récord de endeudamiento impago convive con una severa falta de acceso al financiamiento. Argentina presenta hoy el ratio de crédito sobre el PBI más bajo de toda la región.
Mientras que el promedio latinoamericano se sitúa en un 47,3%, el indicador argentino apenas alcanza un magro 14,3%. Esto significa que el volumen de crédito en el país es casi tres veces menor que en el resto del continente.