Un llamado intimidatorio al 911 alertó sobre posibles explosivos en Balcarce 50 y obligó a blindar de urgencia la residencia oficial por precaución. El rastrillaje con perros especializados dio negativo y el Presidente no debió ser evacuado

Tras un día de extrema complejidad política para el Gobierno, marcado por la sorpresiva renuncia de Manuel Adorni, la tensión se trasladó de forma abrupta a la Residencia Presidencial de Olivos. Durante la tarde de este sábado, el repentino ingreso de unidades de Defensa Civil, ambulancias y personal de Bomberos al predio encendió de inmediato todas las alarmas en el arco político y mediático, desatando una ola de rumores sobre lo que ocurría puertas adentro.

Según la información brindada por la agencia Noticias Argentinas, el enorme despliegue no respondió a una emergencia médica, sino que se originó a raíz de una amenaza de bomba dirigida a la Casa Rosada mediante un llamado telefónico al 911. Esta alerta activó de forma preventiva los estrictos protocolos de seguridad tanto en la sede gubernamental como en la propia Quinta de Olivos, lugar donde permanecía el presidente Javier Milei.

Despliegue preventivo y revisión del perímetro

Ante la gravedad de la amenaza en un momento de altísima susceptibilidad, decenas de móviles policiales se apostaron rápidamente sobre la calle Villate para blindar los accesos. Las fuerzas de seguridad procedieron a revisar de manera exhaustiva todo el perímetro de la residencia oficial con la asistencia de perros entrenados en detección de explosivos, al mismo tiempo que otro equipo especializado inspeccionaba las instalaciones de Balcarce 50.

Pese a la tensión e incertidumbre inicial generada por las sirenas, las autoridades a cargo del operativo confirmaron que no se registraron resultados positivos en ninguna de las dos dependencias y que en ningún momento hubo necesidad de evacuar al primer mandatario.