El entrenador del Xeneize estalló por un penal no sancionado en la última jugada del partido.
“Tenemos una vida más”. Con esa frase, el entrenador de Boca resumió a la perfección el momento límite que atraviesa el equipo. Sabiendo que el próximo duelo ante Universidad Católica será una verdadera final donde se jugarán la clasificación, el DT marcó la cancha: “Vamos a hacer un buen partido, lo tenemos que ganar”.
Sin embargo, el foco principal de sus declaraciones estuvo puesto en la actuación arbitral. Úbeda no esquivó la polémica y apuntó con dureza contra las decisiones que, según su visión, privaron a Boca de un mejor resultado, haciendo especial énfasis en una supuesta mano dentro del área en el epílogo del encuentro.
El enojo por el penal y la omisión del VAR
“La postura que tuvo el árbitro fue totalmente perjudicial para nosotros. No debería haber terminado el partido como terminó”, disparó el entrenador, visiblemente molesto por la negativa a revisar la jugada sancionada.
“Vimos la última jugada, que fue clarísima y debería al menos haber esperado para revisarla. Terminó el partido apresurado y me sorprende que no haya ido al VAR. No hay objeción posible para no ver que fue mano”.
Lejos de bajar el tono, el técnico exigió mayores consecuencias para los jueces que cometen errores determinantes: “A jugadores y técnicos se los critica cuando hacen las cosas mal; debería haber premio y castigo para los árbitros. Analizándolo en frío, no nos cobraron un penal. La intención o no va más allá de lo que yo piense, pero me cuesta creer que el árbitro haya actuado con sinceridad”.
El balance futbolístico y la confianza intacta
Pese a la bronca contenida (“No quiero decir las barbaridades que amerita la situación”, confesó), Úbeda intentó rescatar el rendimiento de sus dirigidos y poner el foco en los aspectos positivos que dejó el equipo en la cancha.
- El juego: “Los primeros 25 minutos fueron muy buenos, llegamos muchas veces y en general el partido fue bueno. Generamos muchas situaciones a favor y no nos podemos quedar solo con la bronca”.
- El control emocional: “Habíamos hablado mucho de mantener la tranquilidad y focalizarnos en el partido. Por suerte no sufrimos amonestaciones que dejaran jugadores al límite. Mejoramos al no involucrarnos tanto en la protesta; fuimos más inteligentes”.
De cara al partido trascendental contra el conjunto chileno, el DT dejó un mensaje de optimismo y agradecimiento para el pueblo boquense: “A la gente agradecerle el apoyo de siempre, el incondicional. Sabemos que si jugamos de esta manera contra Universidad Católica vamos a clasificar. Boca mereció más y hoy hubo más cosas buenas que malas”.