El “Vasco” tiene las negociaciones muy avanzadas para asumir como entrenador hasta diciembre de 2027. La dirigencia liderada por Juan Román Riquelme busca que comience a trabajar en Ezeiza antes del inicio de la pretemporada.
El retorno de Rodolfo Arruabarrena al banco de suplentes de Boca Juniors está a un paso de concretarse de manera oficial. Con las negociaciones en una etapa muy madura y un contrato prácticamente acordado por un lapso de un año y medio, el técnico ya puso manos a la obra en el diseño de toda la estructura profesional que lo secundará en este segundo ciclo en la institución de La Ribera.
La intención de la comisión directiva es acelerar los tiempos administrativos para que el nuevo cuerpo técnico tome las riendas de los entrenamientos en el predio de Ezeiza antes del 18 de junio, fecha pautada para el arranque de la pretemporada. Por este motivo, de manera paralela a los detalles del vínculo económico, las reuniones se centraron en definir quiénes serán los encargados de la preparación futbolística y física del plantel profesional.
Los laderos de siempre para el nuevo desafío
El esquema de trabajo de Arruabarrena mantendrá a sus dos colaboradores de máxima confianza. Diego Markic ocupará una vez más el rol de principal ayudante de campo, mientras que Gustavo Roberti se hará cargo de la preparación física de los jugadores. Ambos profesionales fueron pilares fundamentales en la primera etapa del entrenador en el club xeneize, y posteriormente lo acompañaron en sus extensas experiencias en el fútbol de Qatar, Arabia Saudita, Egipto y Emiratos Árabes Unidos.
La sociedad entre el DT y Markic se ha consolidado como un bloque inquebrantable a base de confianza mutua e identificación con la mística del club. Por el lado de Roberti, su profundo conocimiento de las metodologías de entrenamiento del técnico y su vasta experiencia internacional resultaron determinantes para que la dirigencia aprobara de inmediato su regreso a la estructura deportiva de la Ribera.
La alternativa de Boca Predio para sumarse al grupo
Más allá del núcleo histórico, la conformación del grupo de trabajo podría sumar una cara muy conocida dentro del día a día de la institución. Se trata de Mauro Navas, quien actualmente se desempeña en las divisiones inferiores del club como director técnico de la Novena División y arrastra un excelente vínculo personal y profesional con el “Vasco” desde hace más de una década.
Navas no es un extraño para este cuerpo técnico, ya que formó parte del proceso anterior en el club de La Ribera y también integró el proyecto de trabajo en el Al-Wasl de los Emiratos Árabes. Su nombre es evaluado como una pieza clave para el nuevo proyecto deportivo debido a su conocimiento exhaustivo de las realidades, proyecciones y talentos que actualmente se moldean en el fútbol juvenil del club.