La activista boliviana, que se recupera tras ser atacada por sicarios en Santa Cruz de la Sierra, rompió el silencio. Aseguró que el asesor libertario la engañó para llevarla a una emboscada y reveló escalofriantes detalles de violencia de género.

La activista libertaria boliviana Nadia Beller se recupera en un hospital de Santa Cruz de la Sierra tras sobrevivir a un violento ataque perpetrado por dos sicarios. En medio de la conmoción, la abogada apuntó directamente contra su pareja, el asesor político y fundador de La Derecha Diario, Fernando Cerimedo, quien fue detenido en la madrugada del martes. En declaraciones radiales, Beller aseguró estar plenamente convencida de que él fue el cerebro detrás del intento de asesinato.

El engaño y la falsa promesa de seguridad

Según el crudo relato de la víctima, la emboscada se gestó a partir de un engaño. Beller fue contactada por personas que le prometieron entregarle información confidencial y sumamente delicada que presuntamente involucraba al expresidente boliviano Evo Morales. Al comunicarle esta situación a Cerimedo, el asesor no solo avaló el encuentro, sino que la presionó insistentemente para que asistiera a la cita.

Luego de que los supuestos informantes la dejaran plantada en dos ocasiones previas, la activista comenzó a desconfiar y le expresó sus dudas a su pareja. Sin embargo, Cerimedo logró persuadirla garantizándole que enviaría una custodia personal para protegerla, algo que resultó ser una trampa. Al momento del ataque, Beller se dio cuenta de que estaba completamente sola y desprotegida, confirmando que los presuntos escoltas jamás habían existido.

Tras el fallido atentado, la abogada sostiene que el objetivo real del ataque era asesinarla para robarle su celular y su cartera, borrando así cualquier tipo de evidencia o información sensible que pudiera comprometer al consultor.

Intento de fuga, embarazo y antecedentes de violencia

Las revelaciones de Beller sumaron detalles aún más escabrosos sobre el accionar de su pareja en las horas posteriores al hecho. La activista denunció que, inmediatamente después de los disparos y en lugar de acudir al centro de salud para asistirla, Cerimedo intentó darse a la fuga buscando un vuelo hacia la ciudad de Buenos Aires mientras llevaba consigo una mochila con dinero.

Aún en estado de shock desde su internación, la abogada logró comunicarse telefónicamente con el acusado durante la madrugada gracias a la mediación del personal médico. Durante esa tensa llamada, Beller lo confrontó directamente responsabilizándolo por el ataque, a lo que Cerimedo respondió rompiendo en llanto y negando su participación.

En el tramo más dramático de su testimonio, Beller confirmó que se encuentra embarazada de Cerimedo y sacó a la luz un oscuro historial de violencia de género que mantenía oculto. La víctima confesó que anteriormente había sufrido un intento de asfixia por parte del asesor, pero admitió que no se atrevió a denunciarlo formalmente por tentativa de femicidio debido a las constantes manipulaciones emocionales de su pareja, quien la coaccionaba amenazando con quitarse la vida.