El piloto argentino protagonizó una gran remontada inicial en el Gran Premio de Países Bajos, pero una durísima penalización lo dejó sin chances de sumar puntos. Las imágenes posteriores abrieron la controversia sobre el fallo de los comisarios.

Franco Colapinto cerró el Gran Premio de Países Bajos con un profundo trago amargo. El piloto argentino había firmado un inicio de carrera magistral en el trazado de Zandvoort, partiendo desde el puesto catorce y avanzando con firmeza hasta la décima colocación para meterse en zona de puntos.

Sin embargo, el gran rendimiento inicial de su Alpine quedó totalmente opacado por una controvertida sanción de las autoridades deportivas. La FIA determinó aplicarle un drive through por haber realizado un sobrepaso bajo bandera amarilla, obligándolo a atravesar la zona de boxes sin detenerse y arruinando sus aspiraciones.

La maniobra en cuestión se produjo en medio de un momento tenso del circuito. El japonés Yuki Tsunoda redujo drásticamente su velocidad para esquivar los restos del vehículo de Max Verstappen tras un accidente. Para evitar una colisión inminente, Colapinto decidió tirarse hacia la izquierda y terminó rebasando al auto de Racing Bulls.

Los comisarios consideraron que la maniobra infringió el reglamento de seguridad y aplicaron el castigo de inmediato. En este tipo de resoluciones, el piloto está obligado a cumplir la pena dentro de las dos vueltas siguientes para evitar un castigo mayor o incluso la descalificación directa.

Pese al estricto fallo, la difusión de nuevos videos e imágenes de la transmisión televisiva encendió la polémica en el ambiente del automovilismo. En esas tomas se observa con claridad que la pista ya exhibía la bandera verde al momento de concretarse el sobrepaso, un detalle crucial que despertó fuertes críticas hacia la decisión tomada por las autoridades de la carrera.