El equipo dirigido por Eduardo Coudet necesita ganar en el Monumental para avanzar a los cuartos de final. En una decisión arriesgada, el técnico apostará por el regreso de tres figuras que llegan sin rodaje tras superar lesiones musculares.

El escenario no admite margen de error en Núñez. Conseguir una victoria y sellar el pasaje a los cuartos de final de la Copa Sudamericana asoma como el remedio necesario para que River Plate recupere la confianza. Por el contrario, una eliminación es un golpe que nadie quiere imaginar en este momento de la temporada.

Esta revancha de octavos frente a Santa Fe será un partido determinante para el futuro de Eduardo Coudet al mando del equipo. Por ese motivo, el “Chacho” decidió no guardarse ninguna carta y pondrá en cancha la mejor formación que tiene a su disposición para buscar la clasificación como local.

La gran apuesta del cuerpo técnico pasa por incluir desde el arranque a tres piezas claves que vienen lidiando con diversas complicaciones físicas. Marcos Acuña, Sebastián Driussi y Gonzalo Montiel intensificaron las cargas de trabajo durante la semana con el objetivo de recuperar sensaciones y llegar al duelo copero.

Sin embargo, el estado de estos futbolistas enciende algunas alarmas en la previa, ya que saltarán a la cancha sin estar al cien por ciento de su plenitud atlética. Driussi acaba de recibir el alta médica tras estar más de un mes inactivo por un desgarro en el sóleo derecho y jugará asumiendo el riesgo que implica la evidente falta de ritmo competitivo.

La situación en los laterales defensivos presenta el mismo escenario de exigencia al límite. Montiel se recuperó recientemente de una distensión muscular y Acuña dejó atrás un desgarro en el isquiotibial derecho tras más de tres semanas de recuperación. Aunque ambos estuvieron en el banco de suplentes el fin de semana ante Vélez, ninguno sumó minutos oficiales y serán arriesgados directamente en este choque de alta tensión.

Con el regreso de ambos defensores, el equipo logrará reacomodar su última línea, permitiendo que Lucas Martínez Quarta vuelva a su puesto natural en la zaga central junto a Nicolás Otamendi. En cuanto al resto de la alineación, el arco estará resguardado por Beltrán.

Del medio hacia adelante, la estructura saldrá prácticamente de memoria y sin dudas físicas. Aníbal Moreno y Tobías Andrada compartirán las tareas de contención, mientras que Joaquín Freitas, Thiago Almada y Ángel Correa serán los encargados de la creación ofensiva para acompañar a Driussi en el ataque.