El mediocampista de Boca, que cumple una dura sanción tras la final del Mundial perdida ante España, pasó de poner en duda su continuidad a reconocer que todavía se siente “parte” del grupo.
El paso del tiempo parece haber curado las heridas y acomodado las ideas. Leandro Paredes, uno de los referentes históricos del ciclo de Lionel Scaloni, atraviesa un evidente cambio de postura respecto a su futuro en la Selección Argentina. La frustración posterior a la final del Mundial 2026 perdida ante España y el cimbronazo por el inminente retiro de Lionel Messi lo habían empujado a replantearse su continuidad, pero su gran presente como figura y líder en Boca Juniors reavivó sus ganas de seguir defendiendo la camiseta albiceleste.
El contraste en sus declaraciones expone esta transformación. “Creo que va a ser para muchos el pensar en una decisión de seguir o no. Va a ser muy difícil mantener este nivel”, había confesado el volante el pasado 24 de julio, dejando la puerta abierta a un cierre de ciclo. Esa sensación de fin de era se profundizó el 1° de septiembre, tras el anuncio de despedida del capitán argentino: “El que no esté Leo va a hacer que sea difícil que todo siga funcionando igual, seguramente sea una decisión difícil”.
Sin embargo, el escenario dio un giro radical en las últimas horas. Este 28 de septiembre, con la cabeza más fría y asentado como una pieza clave en el fútbol local, Paredes envió un claro mensaje hacia el predio de Ezeiza: “No hablé todavía con el entrenador, seguro me pase a saludar esta semana. Me siento parte de los que están ahí. Si no estuviera sancionado, seguramente estaría ahí”.
El obstáculo de la suspensión y el “factor Scaloni”
Actualmente, con 32 años, el único impedimento del mediocampista para integrar la nómina de los amistosos ante Bolivia, Burkina Faso y Benín —donde se despedirá Messi— es la severa suspensión de diez partidos que recibió por la trifulca tras la definición mundialista frente a los europeos. Una pena que el propio jugador calificó de desmedida hace apenas un mes: “Parece exagerada, porque lo raro es que a Gavi le dieron una fecha y es el que me pega una piña en el pecho”.
Mientras Paredes asimila que esa gresca final no merece ser su última imagen con la Selección —tras 84 partidos y los títulos en Qatar, las dos Copas América y la Finalissima—, la inminente firma de un nuevo contrato por parte de Scaloni funciona como el gran incentivo para reconsiderar su rol de cara a la Copa América 2028 y el Mundial 2030.
Atentos a este guiño del jugador, en las oficinas de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ya trabajan activamente en los despachos. El objetivo legal es apelar y lograr una reducción del castigo para que el histórico número 5 pueda estar nuevamente a disposición del cuerpo técnico a partir de la próxima ventana de noviembre.