Los fuertes sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron al país dejaron severos daños en la región costera. Se reportó el colapso de al menos 15 estructuras, entre ellas un reconocido hotel donde se alojaban familiares de beisbolistas.
El estado de La Guaira se convirtió en uno de los territorios más golpeados por los violentos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron este miércoles a Venezuela. Ante la enorme escala de los daños materiales y estructurales, las autoridades decidieron declarar a toda la región bajo el estado de “zona de desastre”. Se estima que al menos 164 personas murieron y habría otras 971 personas heridas.
Este territorio ubicado en el norte del país, sobre la costa del mar Caribe y a unos 40 minutos de Caracas, es considerado un punto estratégico de vital importancia. Allí funciona el principal nexo de conexión internacional, el emblemático Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía.
Si bien el epicentro oficial de los movimientos sísmicos se registró en la localidad de Morón, dentro del estado Carabobo, las peores consecuencias del temblor se sintieron con furia en La Guaira. Los primeros reportes oficiales confirmaron el derrumbe de al menos 15 edificios y severos daños estructurales, siendo las zonas costeras de Catia La Mar y Playa Grande las más perjudicadas por el desastre.
Más allá de la destrucción edilicia, la emergencia provocó fuertes interrupciones en el servicio eléctrico a lo largo de varios sectores. A pesar de este panorama crítico, el suministro de agua potable y las principales redes de telecomunicaciones lograron mantenerse operativas con relativa normalidad durante la jornada.
Una de las postales que más conmoción causó en medio de la tragedia fue el colapso total del hotel Eduard’s, un histórico y reconocido establecimiento turístico de la costa venezolana. Al momento del violento derrumbe, trascendió que en su interior se encontraban alojados familiares y allegados de los jugadores de béisbol de los equipos Guerreros de Lara y Delfines de La Guaira.