El equipo mendocino perdió por 1 a 0 en un final polémico tras un penal que debió repetirse. El experimentado mediocampista protagonizó un furioso cruce con la terna arbitral y se expone a una dura sanción.

El paso de Deportivo Maipú por Salta dejó secuelas profundas. El equipo mendocino cayó por 1 a 0 frente a Gimnasia y Tiro, en un duelo muy disputado que se encaminaba hacia un empate cerrado, hasta que el tramo final se descontroló por completo y tuvo a Enzo Pérez como protagonista principal de un escandaloso episodio.

Pese al traspié, el conjunto conducido por Mariano Echeverría se mantiene transitoriamente dentro de la zona de clasificación al Reducido de la Primera Nacional. Ahora deberá dar vuelta la página rápidamente de cara a su próximo compromiso como local frente a Atlanta.

El quiebre del partido: un penal y la polémica

Hasta los minutos decisivos, el desarrollo del encuentro había sido muy equilibrado. La visita logró por momentos adueñarse de las acciones en el mediocampo, pero careció de peso ofensivo y profundidad en los metros finales para traducir ese dominio en situaciones claras de peligro frente al arco rival.

El equilibrio se rompió definitivamente en el tramo final del complemento, cuando el árbitro Gastón Monzón Brizuela sancionó penal a favor del conjunto local tras una infracción de Nicolás Fernández sobre Walter Montoya.

La decisión de repetir el penal encendió la furia y el descontento absoluto en todo el banco y el plantel mendocino. En medio de las airadas protestas, Matías Viguet y Enzo Pérez vieron la tarjeta amarilla, lo que en el caso del experimentado volante se tradujo en una doble amonestación y su consecuente expulsión a los 32 minutos.

Finalmente, Pérez abandonó el campo cruzando insultos con todo el estadio. Esta actitud temperamental y los agravios hacia la terna arbitral lo dejan ahora expuesto a recibir una severa sanción por parte del Tribunal de Disciplina.