El abogado solicitó secuestrar los servidores de la entidad monetaria para investigar los millonarios contratos con derivados financieros realizados en 2025. La causa pone el foco en la falta de transparencia, presuntas comisiones irregulares y el rol del Deutsche Bank.
El abogado Gregorio Dalbón amplió en las últimas horas la denuncia penal que investiga las controvertidas operaciones con derivados sobre el oro de las reservas, realizadas por el Banco Central de la República Argentina (BCRA) durante el año 2025. En su presentación judicial, el letrado solicitó el allanamiento y secuestro —o la obtención de una copia forense— de los servidores y correos institucionales del organismo para acceder sin restricciones a los contratos, las comunicaciones internas y los registros vinculados con las transacciones.
La ampliación de la demanda apunta directamente contra la cúpula económica y financiera del Gobierno nacional: el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del BCRA, Santiago Bausili; el superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias, Juan Ernesto Curutchet; y Nicolás Marcelo Ferro, subsuperintendente del área e integrante del directorio de la autoridad monetaria.
El objetivo de la presentación es que la Justicia investigue si la operatoria ocasionó un perjuicio patrimonial millonario para el Estado, cuáles fueron los criterios de selección de las entidades que actuaron como contrapartes y si existió el pago de comisiones, honorarios o beneficios indebidos.
Las acusaciones penales esgrimidas en el expediente incluyen los presuntos delitos de administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Además, el abogado planteó la figura de asociación ilícita, en caso de que se logre acreditar la existencia de una estructura estable destinada a cometer irregularidades sistemáticas.
El rol del Deutsche Bank y los frenos a la AGN
Uno de los ejes centrales de la nueva ampliación es la supuesta participación del Deutsche Bank en las operaciones. Apoyándose en recientes publicaciones periodísticas, el denunciante señaló que la entidad alemana habría funcionado como una de las contrapartes de los contratos sobre el oro argentino.
Según estas versiones, la maniobra se habría diseñado como una cobertura frente a una eventual caída del precio del metal. Para ello, se habría vendido a terceros el derecho a comprar el oro a un valor ligeramente superior a los US$ 3.000 por onza, en momentos donde la cotización real de mercado perforaba la barrera de los US$ 4.000.
A la par del análisis de los contratos, la presentación pone la lupa sobre los fondos girados a los intermediarios. “No se conocen los montos de eventuales comisiones, honorarios o márgenes percibidos por las entidades intervinientes, ni quiénes los habrían cobrado”, advirtió Dalbón, quien solicitó verificar si es real la cifra trascendida públicamente que habla de un pago superior a los 60 millones de dólares.
La denuncia subraya además la opacidad con la que se manejó la gestión de Bausili, acusando al BCRA de haberse negado a entregar a la Auditoría General de la Nación (AGN) las copias de los contratos celebrados. Por último, el escrito hace especial hincapié en los vínculos laborales que tanto Caputo como el titular del Central mantuvieron en el pasado con el Deutsche Bank. Si bien aclara que esa circunstancia por sí sola no acredita un delito, exige que se esclarezca si esos antecedentes influyeron de forma deliberada en la elección de la contraparte y qué auditorías estatales se aplicaron para transparentar el proceso.