Osvaldo Fassetta, imputado por encubrimiento agravado, aseguró ante la Justicia que no estuvo en la escena del crimen. Admitió haber visto un acolchado nuevo en su cama, pero justificó que jamás sospechó del asesinato.
La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó una declaración clave que podría generar un fuerte giro en el expediente judicial. Osvaldo Fassetta, amigo íntimo del principal acusado Claudio Barrelier, rompió el silencio y dio su versión de los hechos.
El hombre, que se encuentra detenido e imputado por el delito de encubrimiento agravado, aseguró ante las autoridades que desconocía por completo lo sucedido en la vivienda del barrio Cofico.
Tras finalizar la indagatoria, su abogado defensor, Eduardo Medina Allende, dialogó con la prensa y fue tajante. El letrado afirmó que su cliente no estuvo presente durante las horas del crimen y remarcó que fue “engañado” por Barrelier, negando cualquier tipo de colaboración para ocultar pruebas.
La actual hipótesis de los investigadores sostiene que tanto Fassetta como otras dos mujeres omitieron información clave para favorecer al presunto asesino. Por este motivo, la acusación por encubrimiento en contexto de violencia de género también recae sobre Soledad Andreani y Marianela Soledad Palmero, actual pareja de Barrelier.
Frente al fiscal Garzón, Fassetta reconoció haber intercambiado mensajes con Melisa Heredia, la madre de la víctima. Sin embargo, rechazó de plano que esos contactos hayan formado parte de una estrategia premeditada para desviar el foco de atención y beneficiar a su amigo.
Durante su testimonio, el imputado aportó un dato que llamó la atención de la fiscalía. Explicó que al regresar a la casa del barrio Cofico encontró un acolchado nuevo sobre su cama, pero aseguró que lo atribuyó a las bajas temperaturas y nunca sospechó que estuviera tapando un crimen.
Para la Justicia, la reconstrucción del hecho indica que Agostina ingresó a esa vivienda el pasado 23 de mayo. Según esta línea investigativa, entre esa noche y la madrugada del día siguiente, la víctima habría sido abusada y asesinada por asfixia.
Finalmente, los pesquisas sospechan que tras cometer el femicidio, Barrelier conservó el cuerpo escondido durante varias horas. Luego de ese lapso, habría puesto en marcha un macabro plan para intentar hacerlo desaparecer.