El conductor se refirió a los recientes ataques que recibió la cantante. Utilizó el sarcasmo para responderle al periodista de espectáculos y aseguró que la artista salió victoriosa de su cruce con el oficialismo.

Pedro Rosemblat volvió a respaldar públicamente a su pareja, Lali Espósito. En esta oportunidad, el conductor le hizo frente a las declaraciones de Marcelo Polino, quien había tildado a la cantante de tener actitudes de diva durante el rodaje de la serie biográfica de Moria Casán.

En un breve intercambio con las cámaras del programa Desayuno Americano, Rosemblat optó por apelar al humor para desestimar la acusación del periodista. Fiel a su estilo, bromeó sobre la supuesta actitud estelar de la artista en su vida cotidiana.

A modo de ironía, aseguró que en la intimidad de su hogar ella duerme en una habitación separada de él y sus mascotas. Además, sumó entre risas que a la hora de compartir un asado, la cantante siempre se queda con los mejores cortes de carne, enviándole su “solidaridad” a Polino.

Sin embargo, el tono de la entrevista cambió rotundamente cuando el cronista abordó el extenso conflicto mediático que la intérprete mantiene con los simpatizantes del actual gobierno libertario. Al ser consultado sobre el impacto de estos cruces, el conductor fue categórico.

Rosemblat aseguró estar convencido de que su pareja salió victoriosa de ese constante enfrentamiento virtual y político. Para fundamentar su postura, se apoyó directamente en el arrollador éxito comercial y la masiva convocatoria que la estrella pop mantiene en la actualidad.

El comunicador destacó que, lejos de perder popularidad tras los ataques, la artista ya agotó las entradas para dos presentaciones en el Estadio de River Plate y recientemente se vio obligada a sumar una tercera fecha, programada para el 26 de septiembre.

A modo de cierre, Rosemblat reflexionó sobre el origen de los cuestionamientos, recordando cuando a su pareja la apodaron “Lali Depósito” por sus posturas políticas. Sentenció que si la verdadera intención de esos sectores oficialistas era alejar a la cantante de sus seguidores, el proyecto demostró ser un absoluto fracaso.