El capitán de la Selección Argentina frotó la lámpara con una exquisita definición de zurda ante Philadelphia Union. A pesar de su destacada actuación y sus grandes números individuales, el encuentro terminó igualado 2 a 2.
El talento de Lionel Messi volvió a acaparar todas las miradas en una nueva jornada de la Major League Soccer. Durante su visita a Philadelphia Union este último miércoles, el astro rosarino fue el encargado de poner en ventaja transitoria al Inter Miami con una definición que rápidamente desató la locura de los hinchas y se viralizó en las redes.
La jugada que derivó en el 2 a 1 parcial fue una verdadera exhibición de su clásico e inconfundible repertorio. Tras recibir la pelota dentro del área rival, el campeón del mundo controló con jerarquía, metió un enganche corto hacia el centro para desorientar a la marca y sacó un zurdazo milimétrico que se coló junto al palo más lejano. Una definición inatajable que dejó sin opciones al arquero local.
A pesar de que “Las Garzas” lograron irse al descanso con el marcador a su favor gracias a esta genialidad del argentino, el desarrollo de la segunda mitad tuvo un giro inesperado. El conjunto dueño de casa logró reaccionar a tiempo, emparejó el trámite del partido y terminó sentenciando un 2 a 2 que no volvería a modificarse.
Más allá del resultado colectivo que dejó un sabor agridulce, el nivel mostrado por el diez reafirma su vigencia absoluta y su capacidad para desequilibrar en la liga de Estados Unidos. A lo largo de los 90 minutos que disputó, los registros estadísticos destacaron su enorme influencia en el juego: completó tres remates al arco, se impuso en la mayoría de sus duelos individuales, filtró pases claves y generó situaciones de peligro constante. Todo este desgaste le valió una valoración sobresaliente de 8.9 en el portal especializado Sofascore, consagrándose como la figura indiscutida de la cancha.