Las imágenes ponen en relieve el rol de las fuerzas de seguridad en el operativo de violencia, represión y ensombrecimiento estatal que vivió la Ciudad en la noche del miércoles.

Ninguno de los presentes en el hall del teatro ND (ex ND Ateneo) sospechó que el camión de Gendarmería que pasó por la puerta del lugar alrededor de las 20 del miércoles sería el preanuncio de un ataque brutal.

Se trataba simplemente de la presentación a invitados especiales del documental sobre la desaparición y muerte de Santiago Maldonado. Un preestreno cinematográfico pero también un hecho político, que además se producía en simultáneo con los últimos minutos de la concentración que llevó miles de personas a Plaza de Mayo en homenaje al joven cuyo cadáver apareció en el río Chubut varios días después de que se le hubiera perdido el rastro.

Mientras los invitados al preestreno de El camino de Santiago ingresaban de a poco a la sala y conversaban en el hall del ND, un puñado de personas con la cara tapada y mochilas se paró frente al teatro y arrojó piedras y otros objetos (hasta un pesado transformador) que destrozaron los vidrios de entrada y estuvieron cerca de lastimar a varios presentes.

En medio de corridas y la visible ausencia de uniformados en los alrededores (que suelen estar presentes recorriendo la zona, que de noche suele ser más espesa que durante el día), las cámaras que cubrían la avant y los teléfonos de quienes decidieron captar los hechos, tomaron imágenes de los atacantes.

Si bien es cierto que los agentes que suelen operar de civil en los actos políticos fotografiando asistentes, realizando pintadas y hasta comenzando hechos vandálicos, no suelen ser sutiles y dejan huellas por doquier, la noche del miércoles fue particularmente explícita en ese punto.

Algunas de las imágenes capturadas de la transmisión que realizó C5N permitió divisar a una de las atacantes, quien, por esas cosas de las infiltraciones a las que son tan afectos las fuerzas locales, también fue parte del operativo represivo que se realizó en la misma noche en Plaza de Mayo.

Las fotos son claras. La agente que apedrea el frente del teatro porta gorro,chaleco y mochila con las mismas características que la que se ve en las otras fotos reprimiendo manifestantes. Hasta el peinado y el color del mechón de pelo que sobresale de su gorra es igual. La única diferencia entre las imágenes es de tono, debido a la poca definición de las dos primeras y de las tomadas a metros de la Plaza.
Las preguntas son muchas. ¿Cuánto hay de casualidad en que el camión de Gendarmería pasara por delante del teatro minutos antes del ataque? ¿De quién depende la agente que quedó en evidencia en las imágenes? ¿Alguna vez darán respuesta los funcionarios nacionales y porteños por el manejo irregular que llevan adelante en las fuerzas que comandan? ¿El ataque al ND es el comienzo de algo más pesado?