Insólito incendio en el patio de una comisaría de la provincia de Córdoba. Mirá las imágenes.

Un asado. Esta es la principal hipótesis que explica el incendio que el lunes se desató en el patio de una comisaría de la ciudad de Córdoba y que se devoró 77 motos que estaban secuestradas allí.

Una explicación que por estas horas ya tiene a tres policías en situación pasiva, mientras se analizan de manera interna mayores responsabilidades.

En tanto, el fiscal de Distrito 1 Turno 4, Rubén Caro, quien en las próximas horas recibirá el informe de los peritos de Bomberos, evalúa avanzar penalmente contra los uniformados.

De acuerdo con fuentes de la propia Policía, el análisis de los peritos ya adelanta que el lunes a media mañana el fuego se originó de manera intencional “y por la acción deliberada del hombre” en un asador emplazado en el patio de la Comisaría 27ª, ubicada en la Costanera Sur del río Suquía, a la altura del cruce con calle Cayetano Silva 1050, barrio Marechal, de la ciudad de Córdoba. Allí también funciona la Unidad Judicial N° 20.

En el patio del predio, junto a una ventana del calabozo, hay un asador en el que el lunes se inició el fuego que rápido se propagó y afectó de manera completa a 63 motos, mientras que otras 14 sufrieron daños parciales.

Ocurrió minutos antes de las 13 y las llamas pronto ganaron terreno. Una densa columna de humo negro generó inquietud entre los automovilistas y vecinos que, en ese momento del lunes feriado, se encontraban por esa zona.

Fue necesario que una dotación de Bomberos trabaje en el lugar para contener y extinguir el fuego.

Fue recién luego de esta tarea que comenzó un doble relevamiento: mientras se buscaba contabilizar la cantidad de motos afectadas, los peritos comenzaron a rastrear las potenciales causas del inicio del siniestro.

Todos los rodados habían sido secuestrados en diferentes operativos, la gran mayoría por la falta de alguna documentación (o sea, no a raíz de una causa penal).

Ayer, tanto en esa sede policial como en el edificio de Tribunales 2 fue incesante el reclamo de los propietarios, que ahora buscan alguna respuesta concreta.

Si bien el mismo lunes fuentes internas de la Policía habían dejado trascender el rumor de que el incendio pudo haber sido originado por algún particular molesto porque no le devolvían su moto, el informe de los peritos de Bomberos descartó esta versión. E involucró directamente a los propios uniformados.

Ya se estableció que el fuego se generó en el asador ubicado contra el muro del calabozo, dentro del predio de la comisaría.

“Estaban por comer un asado y se les fue una chispa”, sintetizó ayer una alta fuente de Jefatura.

Sin embargo, todavía la parte “accidental” del episodio no está del todo clara para los investigadores. “¿Y si quisieron borrar las pruebas de otro delito?”, conjeturó una persona que sigue de cerca esta causa.

En concreto, se refería a un hipotético robo de parte de las motos secuestradas, algo que por el momento no se sostiene con pruebas.

El mismo lunes a la noche, el Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario dispuso que quedaran en situación pasiva tres cabos (dos varones y una mujer) que se encontraban de turno en esa comisaría al momento del siniestro. Esto significa que dejan de trabajar hasta que se termine la causa interna, que no pueden portar arma ni uniforme y que se les retiene el 70 por ciento del sueldo. No se descarta que haya más responsables, según se investiga puertas adentro.

Fuente: La Voz