El entrenador consiguió la sexta Copa Libertadores de Boca, en 2007, junto a Juan Román Riquelme, hoy vice segundo. Durante su presentación se mostró optimista en el arranque del ciclo.

El regreso de Miguel Ángel Russo ​a Boca ya terminó de ser una realidad. El entrenador, el mismo que -con Juan Román Riquelme como gran emblema dentro del campo de juego- alzó la última Copa Libertadores del club, en 2007, fue presentado este lunes en el salón Juan de Dios Filiberto de la Bombonera en un marco de optimismo y algarabía.

Mientras los periodistas y algunos hinchas esperaban la presencia de Russo, el vicepresidente del club, Mario Pergolini, subía a su cuenta de instagram un video con la firma del contrato del DT en las oficinas de la Bombonera, acompañado de un deseo: “Las buenas ya van a venir”.

Con unos 50 minutos de demora con respecto a los 17, que era la hora programada de comienzo, entraron al salón el presidente del club, Jorge Amor Ameal, y el flamante entrenador, a pura sonrisa. Después de un video de presentación en el que se recordaron los tiempos de Russo como DT xeneize en la etapa anterior, arrancaron los discursos.

Primero Jorge Ameal defendió el estilo de comunicación que pretende mostrar la nueva conducción del club. “Muchas veces ustedes exigen información, pero nosotros nunca daremos información que no sea veraz”, explicó. Y más tarde volvió a disparar contra la dirigencia saliente por el saldo en caja que quedó disponible. Aseguró que “Boca vendió por 55 millones de dólares, y hoy en la caja hay 5 millones de dólares, aunque hay dinero que tiene que entrar el año que viene”. Y sobre Tevez remarcó que “hasta el momento es jugador de Boca” y que “tiene contrato con la posibilidad de rescindirlo antes del 15 de enero”.

Después llegó el tiempo de las palabras de Russo, quien agradeció la nueva oportunidad de trabajar en Boca. “Es una posibilidad importante y yo ya sé lo que es estar acá”, subrayó.

Russo y Ameal, durante el acto en la Bombonera. (Foto: Germán García Adrasti)

Ya en el tiempo de las preguntas, Russo subrayó que ahora llega el turno de trabajar, aunque aseguró que ya lo había estado haciendo en silencio. Y expresó una ilusión: la de festejar en la Bombonera una nueva Libertadores. “Si uno viniera a otra cosa que no fuera eso, no estaría en Boca”, comentó.

Una vez oficializada la presentación llegará el tiempo de las definiciones. Primero se trabajará para determinar quiénes seguirán y quiénes se marcharán del club. Uno de ellos es Carlos Tevez, a quien su contrato se le vence este martes cuando se extinga el año. Y también será tiempo de salir a buscar refuerzos, aunque desde Boca -más allá del piropo de Román al uruguayo Facundo Pellistri- ya avisaron que la idea es apuntar al mercado interno y a sacar joyas de las divisiones inferiores. Mientras tanto, en Boca, con el cierre del año se puso en marcha una nueva esperanza.

FUENTE: CLARÍN